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WOW, OK, MEH y OUCH: los cuatro momentos que definen la Employee Experience


WOW, OK, MEH y OUCH: los cuatro momentos que definen la experiencia del colaborador
WOW, OK, MEH y OUCH: los cuatro momentos que definen la experiencia del colaborador

En el cambiante paisaje laboral de estos días, las empresas nos encontramos frente a un reto significativo: mantener a nuestros colaboradores comprometidos, felices y productivos. Según un estudio de la Harvard Business Review, un trabajador feliz es 31% más productivo y su creatividad se incrementa hasta tres veces.


Ya no hablamos únicamente de metas financieras, logros comerciales o proyecciones estratégicas. El bienestar laboral y la felicidad en el trabajo son conceptos que han tomado un protagonismo sin precedentes en la cultura organizacional de las empresas más innovadoras y exitosas.


Sin embargo, llevar estos conceptos a la práctica no es una tarea sencilla. No se trata simplemente de implementar programas de salud o incentivos económicos. Los líderes de las organizaciones deben esforzarse por crear ambientes que fomenten el engagement, protejan y promuevan la salud mental de sus colaboradores, y brinden una employee experience excepcional.


En este contexto, los especialistas han identificado cuatro momentos críticos que definen dicha experiencia: WOW, OK, MEH y OUCH.


Estos cuatro momentos son esenciales para entender cómo se sienten los colaboradores en su día a día y representan un espectro completo de emociones que se pueden experimentar en el entorno laboral. Desde las experiencias maravillosas que provocan un entusiasmo desbordante (WOW), pasando por las experiencias positivas pero no extraordinarias (OK) y las experiencias básicas y cumplidoras (MEH), hasta llegar a las experiencias terribles que pueden llegar a ser desalentadoras (OUCH).


Entender estos momentos y aprender a gestionarlos, es un paso crucial para optimizar la experiencia del colaborador, propiciar su felicidad en el trabajo y finalmente, impactar positivamente en los resultados de la organización.


A lo largo de este artículo, profundizaremos en cada uno de estos momentos, con ejemplos claros y opiniones de expertos reconocidos en el tema. Así, podrás tener un panorama completo de cómo aplicar estos conceptos en tu organización. ¡Vamos a ello!




1. WOW: Una experiencia maravillosa ⭐

Este es el nivel en el que existe una cultura enfocada en las personas. Tienes líderes inspiradores que se preocupan por tu bienestar. Tu calidad de vida y salud mental son una prioridad. Tienes oportunidades de crecimiento, te pagan bien y eres muy feliz en lo que haces. Además, tienes una buena experiencia de aprendizaje, relacionamiento, crecimiento y aporte.


Según Daniel Pink, autor de "Drive: The Surprising Truth About What Motivates Us", los momentos WOW son los que generan un sentimiento de logro, progreso y propósito. Son esas ocasiones en las que los colaboradores se sienten valorados y motivados a alcanzar metas altas.


Cuando los colaboradores perciben una experiencia WOW en la empresa, significa que hay una preocupación genuina por construir una CULTURA que se centre en las personas. Tanto colaboradores, como clientes y proveedores tienen una alta relevancia para la organización.


Por ejemplo, un momento WOW puede ser cuando un equipo logra finalizar un proyecto de gran importancia para la empresa y cada miembro recibe un reconocimiento (no necesariamente monetario) por ello. También cuando existe una relación de respeto e inspiración entre el líder y su equipo o cuando se le asigna a un colaborador un proyecto desafiante que le permite crecer profesionalmente.



2. OK: Una buena employee experience 👍

Aquí encontramos salario justo o un poco mejor que el promedio, políticas de crecimiento claras y establecidas. Hay planes de formación y desarrollo para fortalecer habilidades, pero el clima laboral podría ser mejor y se podrían mejorar las políticas de bienestar y calidad de vida.


Los momentos OH se sitúan en un punto intermedio entre los WOW y los OK. No llegan a ser extraordinarios, pero tampoco son simplemente básicos. Son esas experiencias que generan satisfacción y bienestar en el colaborador. Sonja Lyubomirsky, profesora de psicología en la Universidad de California, describe estos momentos como aquellos en los que se encuentran pequeñas alegrías y satisfacciones en el día a día laboral.


Un ejemplo de un momento OH puede ser tener una conversación enriquecedora con un compañero de trabajo durante el almuerzo, recibir un feedback constructivo que permite mejorar habilidades o competencias, o la sensación de completar una tarea que ha requerido esfuerzo y dedicación.


Para maximizar estos momentos, es vital fomentar una comunicación abierta y respetuosa, así como cultivar una atmósfera de apoyo mutuo y cooperación entre los miembros del equipo.



3. MEH: Una experiencia básica 🫤

En este nivel, las necesidades básicas y mínimas están cubiertas. Pagan a tiempo, pagan lo justo, pero no existe ninguna intención de mejorar la calidad de vida de las personas. No hay esfuerzos por promover el buen relacionamiento y ni hablar de las promociones de cargo. En otras palabras, es el modelo de cultura "Aquí vinimos solo a trabajar".


Por ejemplo, un colaborador puede considerar un día "MEH" cuando ha podido cumplir con el mínimo de sus tareas diarias, recibe su salario a tiempo y considera que se ajusta a la cantidad de trabajo realizado, pero más allá, no existe algún otro incentivo para dar la milla extra.


En este nivel se empieza a evidenciar la deserción y renuncia por parte de aquellos que buscan mejores oportunidades en otras empresas.



4. OUCH: Una experiencia terrible 😭


Por último, los momentos OUCH, como los describe Juan Carlos Gutiérrez, CEO de Welu, "Son los niveles de mínima preocupación por la gente. La empresa no paga lo justo y a veces pagan con retrazo. Las personas tiene malas relaciones con su jefe y no existe la más mínima posibilidad de ascender. La cultura es un cero a la izquierda y cada colaborador es un número más en la organización.


Adam Grant, psicólogo y profesor en la Escuela de Negocios Wharton, define estos momentos como aquellos en los que los colaboradores se enfrentan a situaciones negativas que generan estrés, ansiedad o insatisfacción.


Un momento OUCH puede surgir de una crítica destructiva (y aún peor si es en público), un ambiente laboral tóxico, la sensación de ser tratado injustamente, o la percepción de que el esfuerzo y el tiempo dedicados no son reconocidos ni valorados.


Para minimizar estos momentos, es esencial fomentar una cultura de respeto y apoyo, establecer canales efectivos de comunicación y feedback, y asegurarse de que todos los colaboradores se sientan valorados y respetados.


Estos cuatro momentos son clave para comprender y mejorar la experiencia del colaborador. Las empresas que buscan cultivar una cultura de bienestar y felicidad laboral deben prestar atención a estos momentos y hacer todo lo posible para maximizar los WOW y OK, mejorar los MEH y minimizar los OUCH.


En términos de cifras, las empresas que se enfocan en mejorar la Employee Experience han registrado mejoras del 17% en productividad y un aumento del 40% en la retención de talento, según un estudio de Jacob Morgan.


Entonces, ¿cómo puedes aplicar estos momentos en tu organización para mejorar la experiencia de tus colaboradores? ¿Qué estrategias se te ocurren para generar más momentos WOW y OK y minimizar los OUCH?


Cuéntanos en comentarios.


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